ZAMBA DE MI ESPERANZA


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"ZAMBA DE MI ESPERANZA"... SU HISTORIA

El cantautor jujeño Jorge Cafrune en 1978 desafió la censura cantando «Zamba de mi esperanza» en el Festival de Cosquín y días después murió luego de ser atropellado por un rastrojero (camioneta) que se dio a la fuga. Existen serias sospechas de que pudo haber sido un asesinato ordenado por la dictadura militar que había tomado el poder, como represalia por haber cantado la canción.
«Zamba de mi esperanza» fue compuesta por Luis Profili en la década de 1950. Profili (1906-1975) era un empresario de la construcción mendocino residente en San Martín, aficionado a la música folclórica y en especial a la zamba, que cantaba acompañándose con la guitarra o el bombo y componía canciones sin conocimientos de escritura musical. Una de esas canciones fue «Zamba de mi esperanza», que se fue haciendo conocida entre los participantes de las peñas y reuniones de amigos en las que cantaba incidentalmente Profili.
En esas circunstancias la oyeron Los Hermanos Albarracín, dúo riojano relacionado con Jorge Cafrune, «el Turco», cantante jujeño de origen árabe, quien había grabado en su álbum, Folklore (1962), el tema «Virgen india» de los Albarracín, que se constituyera también en su primer éxito.
Así fue grabada como tema inicial del quinto álbum solista de Cafrune, Emoción, canto y guitarra (1964). Horacio Fontova ha bromeado sobre su popularidad diciendo que «el que no conoce Zamba de mi esperanza es un marine».
Argentina vivía un momento de boom de la música folklórica argentina, que resultaba cada vez más popular, en el marco de grandes transformaciones socioeconómicas, caracterizadas por un amplio proceso de industrialización con centro en Buenos Aires, que impulsó una gran ola de migración interna a partir de 1930, del campo a la ciudad y de las provincias (interior) a la Capital.
En enero de 1978 Jorge Cafrune cantó «Zamba de mi esperanza» en el Festival de Cosquín, obedeciendo al pedido del público que desafiaba así la prohibición que pesaba sobre la canción impuesta por la violenta dictadura militar que se encontraba entonces en el poder. Pese a que la letra del tema no es de contenido político ni social, Yamila Cafrune, hija del cantante, ha dicho que los militares habían considerado que debía ser censurada a causa de la importancia que concedía al sentimiento de esperanza. Cafrune entonces dijo «aunque no esté en el repertorio autorizado, si mi pueblo me la pide la voy a cantar». Pocos días después, el 31 de enero de 1978, murió atropellado por un automovilista que se dio a la fuga cuando el artista se dirigía a caballo a Yapeyú. Existen serias sospechas de que se trató de un asesinato ordenado por el gobierno militar y ejecutado por el entonces teniente Carlos Villanueva, a quien dos sobrevivientes del centro clandestino de detención La Perla han señalado como la persona que dijo que «había que matarlo para evitar que otros cantantes hicieran lo mismo>>
Tres años después, el cantautor nicaragüense Carlos Mejía Godoy compuso «Nicaragua Nicaragüita», una canción emblemática de la Revolución Sandinista, que contiene un fragmento musical, en el segundo verso, muy similar a la melodía de «Zamba de mi esperanza». La poetisa salvadoreña Nora Méndez ha investigado el origen de la canción de Mejía Godoy y descubrió que fue concebida en la casa de una mujer argentina, para concluir que la zamba de Profili, ya por entonces mundialmente famosa en la versión de Cafrune, seguramente influyó en ese fragmento de «Nicaragua Nicaragüita».
Letra
La letra tiene la estructura clásica de la zamba, con dos partes (primera y segunda), de dos estrofas cada una, y un estribillo. Cada estrofa tiene cuatro versos, de siete sílabas los impares y de nueve sílabas los pares; en el canto se repiten los dos últimos.
El contenido de la letra se refiere a la relación que existe entre el compositor, el proceso de creación y su obra final, la zamba, que para Profili era la canción por excelencia. El autor aclara en el primer verso que todo el proceso creativo está movido por la esperanza. En una bella primera estrofa, Profili define a la zamba naciente como un "sueño del alma", que aparece de pronto como un amor a primera vista ("amanecida como un querer"), pero que también puede desvanecerse antes de materializarse ("a veces muere sin florecer").
En la segunda estrofa el autor explica el sentimiento que lo lleva a cantarle a la zamba que va surgiendo en él, ubicándola en el lugar de la mujer amada ("tu canto derrama amor") y compañera de baile quien, como en la coreografía de la danza, va acariciándolo con su pañuelo y "envolviendo su corazón".En este sentido, la nieta del autor revive la pasión de su abuelo por la zamba y recuerda:
Le encantaba el movimiento de los cuerpos, la gracia del pañuelo, la elegancia de su melodía
Luego del estribillo, las últimas dos estrofas reflejan la angustia existencial del autor ante el desamor y la muerte. En la tercera estrofa, caracterizada por el pesimismo y sin que se pueda establecer si el poeta sigue hablándole a la zamba o a la mujer amada, la letra se refiere a la implacabilidad del paso del tiempo ("el tiempo me va matando") y a su efecto destructivo ("tu cariño será, será").
En la cuarta estrofa Profili se refiere a la sinrazón de la vida ("soy polvareda que al viento va"), y encuentra en la zamba (en la creación artística) la razón de su existencia, pidiéndole -como le pediría a la mujer amada-, que no lo deje, porque de eso depende su vida misma ("yo sin tu canto no vivo más").
En el estribillo el autor cambia el destinatario de sus versos, para hablarle a la estrella, símbolo de la noche, pero también del universo o de Dios. Profili recurre a la estrella, porque ella lo ha escuchado y ha sido testigo "de su padecer", y le pide en un ruego que le permita seguir cantando y queriendo.
Estrella tú que miraste,
tú que escuchaste mi padecer,
estrella, deja que cante,
deja que quiera como yo sé.
Versiones
Jorge Cafrune La versión clásica es la de Jorge Cafrune en su quinto álbum solista, Emoción, canto y guitarra (1964), donde se encuentra como pista 1 del lado A. La versión es de gran sencillez, siendo interpretada solamente mediante su guitarra y su voz, como sugiere el título del álbum. Contiene además la introducción creada por él mismo, un elaborado punteo de guitarra que dura 22 segundos. Con posterioridad Cafrune realizó otras interpretaciones de la canción, siempre respetando la versión original, entre las que se destacan cuatro.
La primera es la que realizara para la película Argentinísima (1972), dirigida por Fernando Ayala y Héctor Olivera, con guion de Félix Luna y Marcelo Simón. Cafrune aparece cantando con su guitarra «Zamba de mi esperanza» frente a la capilla de Purmamarca, y a lo largo de la interpretación se van mostrando distintos sitios de su provincia natal, como Tilcara y Humahuaca, para terminar con una imagen del bajorrelieve izquierdo del Monumento a los Héroes de la Independencia, localizado en esta última población.
La segunda, fue la que realizara en el recital que diera en Nueva York el 11 de noviembre de 1974 en las Naciones Unidas, y que fuera registrado en su último álbum, Jorge Cafrune en las Naciones Unidas, lanzado en 1976.
La tercera fue llevada a cabo en el programa La Hora de Raffaella Carrá transmitido por la Televisión Española, en 1976, cuando la canción ya había sido prohibida en la Argentina por la dictadura instalada ese año. Esta actuación de Cafrune le abrió las puertas del éxito en España e instaló a «Zamba de mi esperanza», como uno de los grandes temas del cancionero hispanoamericano. De esta versión queda el video grabado durante el programa.
La cuarta es la que realizara pocos días antes de morir, fuera de programa, a pedida del público y a pesar de la prohibición del tema por la dictadura gobernante, en el Festival de Cosquín, y a la que se le atribuye ser la causa de su posible asesinato. La misma fue realizada en enero de 1978 y antes de cantar, Cafrune pronunció la frase «aunque no esté en el repertorio autorizado, si mi pueblo me la pide la voy a cantar».1 De la misma no se ha difundido ningún registro.
Cafrune también registró una versión de la canción con Marito, un niño con el que grabó dos álbumes que gozaron de amplia difusión. La versión conjunta de «Zamba de mi esperanza» está incluida en el álbum De mi madre, publicado en 1972.
Los Chalchaleros
Además de Cafrune, a «Zamba de mi esperanza» también se la identifica con Los Chalchaleros. El conjunto salteño, uno de los más importantes de la historia de la música folclórica de Argentina, incluyó la canción en su repertorio en 1965, lanzándola ese año en un simple y en el álbum Nuestro folklore en Hollywood, con el título de «De mi esperanza». El álbum registra el momento de consolidación del estilo del conjunto, y de su consagración internacional, al recibir el premio de mejor intérprete de música folclórica de Sudamérica, en el Festival Iberoamericano organizado en el Hotel Beverly Hilton de Los Ángeles.En ese momento el grupo estaba integrado por Víctor «Cocho» Zambrano, Ricardo «Dicky» Dávalos, Ernesto Cabezas y Juan Carlos Saravia. Los Chalchaleros le imp estilo chalchalero.
Entre las muchas versiones de «Zamba de mi esperanza» realizadas desde entonces por Los Chalchaleros.

 Dos sobrevivientes del centro clandestino de detención La Perla, han declarado haber oído al entonces teniente Carlos Villanueva y otros militares expresar la intención de asesinar a Jorge Cafrune luego del episodio del Festival de Cosquín, que geográficamente se encontraba bajo jurisdicción de los grupos de inteligencia con asiento en Córdoba. La primera declaración corresponde a Teresa Celia Meschiati, realizada en 1984 ante la CONADEP y registrado en el Legajo 4279, quien sostuvo que presenció la reacción de varios militares, entre ellos el teniente Carlos Villanueva, ante la actitud de Cafrune en el Festival de Cosquín, afirmando aquel que «había que matarlo para prevenir a los otros» y que la semana siguiente, los mismos estuvieron muy nerviosos debido a una "operación especial", para celebrar luego su ejecución exitosa, todo en correspondencia cronológica con la muerte de Cafrune.
La segunda declaración fue realizada por Graciela Susana Geuna el 9 de julio de 1998, ante el cónsul de España en Ginebra, en el Sumario 19127 sobre genocidio y terrorismo llevado adelante por el juez Baltasar Garzón. En su declaración Geuna menciona la acción de Cafrune en Cosquín y manifiesta que el teniente Villanueva dijo «que había que matarlo para evitar que otros cantantes hicieran lo mismo, ellos veían que la gente comenzaba a forzar en las pequeñas cosas peleando así por lograr una apertura. Eso les aterraba y por eso sofocaban cualquier pequeño gesto de rebeldía, porque podía ser el preludio de otros, futuros gestos». Luego menciona que en esa semana siguiente se mencionaba una "operación especial".

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